Pasamos el día en El Bosque Encantado

Pasamos el día en El Bosque Encantado

Esta vez pasamos el día en El Bosque Encantado en San Martín de Valdeiglesias, a menos de una hora de Madrid. Este jardín botánico, lleno de esculturas vegetales, senderos y rincones mágicos, fue el escenario perfecto para una nueva aventura madre e hija.

Había leído muchas cosas buenas sobre este lugar, pero debo admitir que superó todas nuestras expectativas. Desde el momento en que cruzamos la entrada, supe que habíamos llegado a un sitio especial. Sentí que nos habíamos transportado a un cuento de hadas, y ver la emoción en los ojos de mi hija me confirmó que estábamos en el lugar adecuado.

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Explorando un Mundo de Fantasía

Al entrar, lo primero que nos sorprendió fueron las esculturas vegetales de figuras mágicas: dragones, hadas, duendes e incluso un unicornio que parecía salido directamente de un libro de cuentos. Cada figura estaba cuidadosamente tallada en arbustos y árboles, lo que le daba un toque especial al entorno. Mi hija, con su infinita curiosidad, corría de un lugar a otro, tratando de decidir cuál era su favorito.

Sin duda, el laberinto fue una de nuestras atracciones favoritas. Nos perdimos un par de veces, pero eso solo hizo que el juego fuera más emocionante. Recuerdo la risa de mi hija resonando entre los setos mientras me guiaba por caminos estrechos y curvas que parecían llevarnos a otra dimensión. Fue un momento simple, pero tan lleno de alegría que lo atesoraré siempre.

El Viaje por los Senderos Temáticos

El Bosque Encantado está dividido en varias áreas temáticas, cada una con su propio encanto y magia particular. Decidimos comenzar por el “Camino de los Cuentos”, donde cada curva nos sorprendía con escenas inspiradas en historias clásicas. Allí, nos encontramos con esculturas que representaban personajes como Peter Pan, Blancanieves y los Tres Cerditos. Me encantó ver cómo mi hija reconocía algunos de los cuentos y se sorprendía con otros que todavía no conocía. Fue una oportunidad para contarle nuevas historias y despertar su imaginación.

Después, caminamos por el “Jardín de los Bonsáis”, donde más de 300 bonsáis daban la impresión de estar en un mundo en miniatura. Nos detuvimos a observar los detalles de algunos de ellos y, para mi sorpresa, mi hija estaba tan fascinada con los diminutos árboles como yo. La mezcla de naturaleza y arte que ofrece el Bosque Encantado es realmente única, y ver cómo mi hija disfrutaba cada rincón me hizo darme cuenta de que habíamos elegido el lugar perfecto para pasar el día.

Un Encuentro con la Naturaleza

Más allá de la magia y las esculturas, el Bosque Encantado es un lugar ideal para conectar con la naturaleza. Pasear entre árboles centenarios y respirar el aire fresco fue revitalizante para ambas. En algunos momentos, nos deteníamos simplemente para escuchar los sonidos del bosque: el murmullo de un arroyo cercano, el canto de los pájaros, e incluso el viento moviendo las hojas.

Al llegar al mirador, nos encontramos con unas vistas espectaculares del embalse de San Juan y las montañas que rodean la zona. Aprovechamos para descansar un rato y disfrutar de un pequeño picnic que habíamos traído. En ese momento, sentí una paz inmensa y me di cuenta de lo importante que es salir de la ciudad de vez en cuando y regalarse tiempo en medio de la naturaleza.

Consejos para tu Visita al Bosque Encantado

Si estás pensando en visitar el Bosque Encantado con tus hijos… Aquí te dejo algunos consejos prácticos para que la experiencia sea inolvidable:

Lleva calzado cómodo: 

Aunque los senderos son accesibles, es un lugar para caminar y explorar. Así que un buen par de zapatillas te ayudará a disfrutar más.

No olvides el protector solar y una gorra: 

El sol puede ser intenso, especialmente en las áreas sin sombra, así que es mejor estar preparado. Aunque nosotras fuimos en invierno y era un día poco soleado, pero con sol cambia la película.

Aprovecha los rincones para descansar y disfrutar de un picnic: 

Hay áreas habilitadas para sentarse y relajarse. Nosotros llevamos algunos bocadillos y fruta, lo que hizo nuestra visita aún más especial.

Explora cada rincón sin prisa: 

El Bosque Encantado es un lugar para disfrutar con calma, descubrir los detalles de cada escultura y dejarse sorprender. ¡No te apresures!

Un Recuerdo para Toda la Vida

Pasamos más de cuatro horas en el Bosque Encantado y, sinceramente, el tiempo se nos fue volando. Mi hija no paraba de hablar de sus esculturas favoritas en el camino de vuelta. También buscaba como loca ver una hada saliendo de su casita. Y por supuesto, ya empezó a planear nuestra próxima aventura. Este día no solo fue una escapada del ajetreo diario, sino también una oportunidad para reconectar con lo esencial. Esto es compartir tiempo de calidad, reírnos juntas y descubrir el mundo con la curiosidad de una niña.

El Bosque Encantado de San Martín de Valdeiglesias se ha convertido en uno de esos lugares especiales que recomendaré una y otra vez a otras madres viajeras. Es un destino que no solo ofrece magia y entretenimiento. Sino también la posibilidad de enseñar a nuestros hijos el valor de la naturaleza y la importancia de dejar volar la imaginación.

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