Escapada a Basilea
Hace poco con mi hija hicimos una escapada a Basilea, Suiza, y quiero contaros por qué esta ciudad nos encantó para una escapada familiar de tres días. Basilea es una ciudad que lo tiene todo: museos interactivos, parques, paseos en barco y un ambiente encantador y acogedor. Su tamaño es perfecto para recorrerla a pie o en transporte público, ¡así que aquí os cuento nuestro itinerario para sacarle el máximo partido a esta experiencia!
¡Echa un vistazo en la sección “En la maleta” para ver qué no te puede faltar en este viaje!
¿Por qué elegir Basilea para ir con niños?
Basilea es una ciudad muy amigable para los niños, con una mezcla de historia, cultura y naturaleza. Está llena de lugares pensados para los más pequeños, como el Museo del Juguete y el Museo Tinguely, que son interactivos y divertidos. Además, está situada junto al Rin, por lo que el agua y el aire libre siempre están presentes en los planes. Su tamaño compacto la hace ideal para familias, y se puede ir de un sitio a otro en tranvía o simplemente caminando.
Día 1: Exploración del Casco Antiguo y Museo del Juguete
Mañana: Paseo por el Casco Antiguo y la Catedral de Basilea
Comenzamos nuestra aventura paseando por el Casco Antiguo. Las calles de Basilea son preciosas, con casas medievales y fachadas coloridas. Visitamos la Catedral de Basilea (Basler Münster), que tiene unas vistas preciosas del Rin desde su terraza. Mi hija disfrutó explorando los detalles arquitectónicos y subiendo por las escaleras que llevan al mirador.
Tip: No olvidéis llevar una cámara porque las vistas desde la catedral son preciosas y el Casco Antiguo es encantador.
Tarde: Museo del Juguete
Después de comer, nos dirigimos al Museo del Juguete (Spielzeug Welten Museum), que fue una experiencia mágica. Tienen una colección enorme de muñecas, casas de muñecas, peluches antiguos y juguetes de todo tipo. ¡A los niños les encanta ver juguetes de otras épocas! Además, hay pequeñas áreas interactivas donde los peques pueden jugar y aprender sobre la historia de estos juguetes.
Noche: Cena en el Centro
Para la cena, fuimos a un restaurante familiar en el centro de Basilea donde probamos los tradicionales rösti (unas deliciosas tortas de patata). La ciudad ofrece muchas opciones de comida que se adaptan a los gustos de los peques.
Día 2: Arte en el Museo Tinguely y Paseo por el Rin
Mañana: Museo Tinguely
Empezamos nuestro segundo día con una visita al Museo Tinguely. Este museo está dedicado al artista Jean Tinguely y sus increíbles esculturas mecánicas. Son piezas que se mueven y hacen ruido al activarse, así que son súper entretenidas para los niños. Mi hija se lo pasó genial activando los mecanismos y viendo cómo cobraban vida.
Tip: El museo tiene también una zona de talleres y actividades para niños donde pueden experimentar y crear pequeñas obras.
Tarde: Picnic y Paseo por el Rin
Después de la visita, hicimos un picnic en las zonas verdes junto al Rin. Basilea tiene varias áreas junto al río donde se puede disfrutar de un almuerzo al aire libre, y ver el paisaje mientras los niños corren y juegan es un plan ideal. Después del picnic, paseamos por la orilla y nos animamos a probar uno de los típicos botes de madera que cruzan el río (un trayecto breve pero muy especial).
Noche: Paseo en Tranvía y Cena
Para terminar el día, dimos un paseo en tranvía por la ciudad. Los tranvías en Basilea son muy pintorescos, y a los niños les suele encantar viajar en ellos. Después cenamos en una pizzería en el centro, perfecta para cerrar un día lleno de actividades.
Día 3: Zoo de Basilea y Museo de Historia Natural
Mañana: Zoo de Basilea
El tercer día lo dedicamos al famoso Zoo de Basilea, uno de los más antiguos y grandes de Suiza. Pasamos toda la mañana recorriendo el zoo y viendo animales de todo tipo: elefantes, jirafas, pingüinos y muchos más. A mi hija le encantó, y yo disfruté viendo su emoción. Es un plan perfecto para niños y un lugar muy bien cuidado.
Tip: Llevad calzado cómodo y alguna merienda para que los peques puedan recuperar energía. Hay varios lugares para sentarse y descansar.
Tarde: Museo de Historia Natural
Después de comer, nos dirigimos al Museo de Historia Natural, que tiene exposiciones de fósiles, minerales, animales y otros temas fascinantes para los niños. La sala de dinosaurios fue un gran éxito y nos divertimos mucho con las actividades interactivas.
Noche: Paseo por el Centro y Última Cena
En nuestra última noche, dimos un último paseo por el Casco Antiguo y disfrutamos de una cena tranquila en un restaurante de comida típica suiza. Probamos una fondue, que encantó a mi hija por la forma tan divertida de comer.














Consejos para Viajar a Basilea con Niños
Transporte en Tranvía:
Basilea tiene un sistema de transporte público excelente y gratuito para los turistas con la Basel Card, que normalmente ofrecen los alojamientos. Los tranvías son muy seguros y cómodos para moverse por toda la ciudad.
Basel Card:
Con la Basel Card no solo tenéis transporte gratuito, sino descuentos en museos, atracciones y algunos restaurantes. ¡Es una gran ventaja!
Museos Interactivos:
Muchos museos en Basilea son interactivos y están pensados para que los niños se diviertan. Así que merece la pena aprovechar estos espacios.
Lugares para Comer:
Aunque hay restaurantes para todos los gustos, en Basilea podéis encontrar muchos platos suizos que suelen gustar a los niños, como los rösti o el queso suizo en diversas formas.
Resumen:
Basilea es un destino ideal para explorar en familia. Con su combinación de historia, cultura y espacios al aire libre, es una ciudad fácil de disfrutar en poco tiempo. Volvimos de esta escapada con un montón de recuerdos bonitos, nuevas experiencias y muchas ganas de seguir descubriendo lugares así de encantadores. ¡Espero que os anime a planear vuestra propia aventura en Basilea!