Ruta por las capitales del Báltico
Esta vez, nos aventuramos en un viaje de 10 días por Helsinki, Estonia, Letonia y Lituania, una ruta por las capitales del Báltico. ¿Por qué elegimos estos destinos? Porque nos encanta combinar naturaleza, historia y cultura, y estos países ofrecen la mezcla perfecta de todo. Aquí puedes encontrar parques para que los niños jueguen al aire libre, museos interactivos, castillos medievales que parecen sacados de un cuento, y ciudades con mucho encanto.
Esta ruta por las capitales del Báltico es una gran elección para viajar en familia, ya que son destinos tranquilos, seguros, y las distancias entre ciudades no son muy grandes, lo que significa menos tiempo en el coche o en el ferry y más tiempo para disfrutar.
¡Echa un vistazo en la sección “En la maleta” para ver qué no te puede faltar en este viaje!
Consejos
Transporte:
Moverse entre estos países es muy fácil con ferry, tren o coche. Nosotras alquilamos un coche en Estonia, lo que nos permitió hacer paradas y viajar a nuestro ritmo.
Comida:
Cada país tiene platos tradicionales deliciosos, pero también hay muchas opciones internacionales, perfectas para cuando los niños necesitan algo familiar. Por lo general, el salmón y el arenque son los protagonistas.
Diversión para los niños:
Asegúrate de mezclar actividades culturales con espacios al aire libre y tiempo en parques o museos interactivos para que los niños no se aburran.
Clima:
En primavera y verano, el clima es suave, pero lleva siempre algo de abrigo, ya que las noches pueden ser frescas. También llueve algunos ratos, así que un chubasquero o un paraguas por si acaso no están de más.
ITINERARIO
Día 1: Llegada a Helsinki
Mañana: Exploración del Centro de Helsinki
Comenzamos nuestra aventura en la vibrante y moderna capital de Finlandia, Helsinki. Llegamos temprano y después de instalarnos en el hotel, nos dirigimos al centro para explorar. También si el tiempo no acompaña es buena idea coger un bus turístico, os dejo link.
- Paseo por la Plaza del Senado: El centro de Helsinki es muy accesible a pie, y la Plaza del Senado es el mejor lugar para empezar. Nos quedamos maravilladas con la majestuosa Catedral de Helsinki, de color blanco reluciente, y luego disfrutamos de un café calentito en una de las terrazas cercanas.
Tarde: Isla de Suomenlinna
- Visita a Suomenlinna: Después de comer, tomamos un ferry hacia la fortaleza marítima de Suomenlinna, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Aquí la niña corrió por los túneles y exploró las murallas mientras disfrutábamos del paisaje y la tranquilidad de la isla. Es un lugar perfecto para un picnic si el tiempo lo permite.
Noche: De regreso en Helsinki, paseamos por el puerto y cenamos en uno de los puestos de comida local, donde probamos las famosas albóndigas finlandesas. ¡Nos encantaron!
Día 2: Helsinki – Parque de Diversiones Linnanmäki
Todo el día: Diversión en Linnanmäki
Hoy lo dedicamos completamente al disfrute en el parque de atracciones Linnanmäki. Que además tiene una causa benéfica, ya que las ganancias se destinan a la protección de los niños. Tiene atracciones para todas las edades, desde montañas rusas hasta carruseles más tranquilos para los más pequeños. Lo que nos encantó es que hay muchas actividades gratuitas, así que pudimos pasar todo el día disfrutando sin preocuparnos por gastar demasiado.
Noche:
Después de un día de emociones en el parque, cenamos en uno de los muchos restaurantes del parque y regresamos temprano al hotel para descansar, ya que al día siguiente cruzamos al siguiente destino: Estonia.
Día 3: Ferry a Tallin y Exploración de la Ciudad Vieja
Mañana: Ferry a Tallin
Tomamos un ferry por la mañana desde Helsinki hacia Tallin, la capital de Estonia, que está a solo 2 horas en barco. Fue toda una experiencia, con vistas al mar y espacios para que jueguen mientras navegamos.
Tarde: Exploración de la Ciudad Vieja de Tallin
Al llegar a Tallin, nos dirigimos directamente a la Ciudad Vieja, que parece un escenario sacado de un cuento medieval. Las calles empedradas, las torres y las murallas captaron nuestra atención desde el primer momento. Dejamos las cosas en el hotel y nos fuimos a explorar.
- Subida a la Colina de Toompea: Desde la colina se tienen vistas panorámicas de la ciudad, y la subida no es difícil para los pequeños. Exploramos el castillo y la catedral ortodoxa de Alexander Nevsky, con su impresionante cúpula.
Noche:
Cenamos en uno de los restaurantes medievales del casco antiguo, donde los niños se sienten como caballeros en una fortaleza medieval.
Día 4: Museo de los Niños Miiamilla y Parque Kadriorg
Mañana: Museo de los Niños Miiamilla
- Museo de los Niños Miiamilla: Este pequeño museo está diseñado específicamente para los niños, con juegos interactivos y actividades que permiten a los más pequeños aprender mientras se divierten. Pasamos la mañana jugando y explorando los diferentes espacios.
Tarde: Parque Kadriorg y el Palacio
Después del museo, nos dirigimos al Parque Kadriorg, un lugar ideal para que los niños corran y jueguen. Visitamos el Palacio de Kadriorg, rodeado de jardines, y luego fuimos al museo de arte cercano, que tiene actividades interactivas para los niños.
Noche:
De vuelta al casco antiguo para una cena tranquila y un paseo nocturno por las calles iluminadas de Tallin. ¡El casco antiguo es aún más mágico por la noche!
Día 5: Excursión al Parque Nacional Lahemaa
Todo el día: Parque Nacional Lahemaa
Hoy hicimos una excursión de día completo al Parque Nacional Lahemaa, a solo una hora en coche de Tallin. Hasta este día estuvimos sin el coche, no fue hasta el 5º día que lo recogimos. Es uno de los parques más grandes de Estonia, con senderos naturales, cascadas y mansiones antiguas. Los niños disfrutaron explorando el bosque y observando la fauna local. También visitamos algunas de las playas de la costa, aunque el agua estaba bastante fría para nadar.
Noche:
Regresamos a Tallin para descansar, disfrutando de una cena ligera en uno de los restaurantes familiares del casco antiguo.
Día 6: Viaje a Riga (Letonia)
Mañana: Viaje en coche a Riga
Después del desayuno, partimos hacia Riga, la capital de Letonia. El viaje en coche dura aproximadamente 4 horas, así que hicimos un par de paradas por el camino en sitios que nos parecieron bonitos.
Tarde: Exploración del Casco Antiguo de Riga
- Casco Antiguo de Riga: Al llegar a Riga, nos dirigimos al centro histórico, un lugar lleno de encanto con sus coloridas casas y su arquitectura art nouveau. Nos quedamos maravilladas con la Casa de los Cabezas Negras, uno de los edificios más impresionantes de la ciudad. Link para comprar entradas.
Noche:
Cogimos una excursión en barco por los canales (os dejo link), y cenamos en un restaurante con comida típica letona. ¡Los postres tradicionales fueron todo un éxito para mi hija!
Día 7: Museo de la Motocicleta y Zoológico de Riga
Mañana: Museo de la Motocicleta de Riga
- Museo de la Motocicleta de Riga: Un lugar sorprendentemente divertido para los niños, donde pueden ver motos antiguas, coches y participar en algunas actividades interactivas.
Tarde: Zoológico de Riga
- Zoológico de Riga: Después de la visita al museo, pasamos la tarde en el Zoológico de Riga, que es muy agradable para familias y tiene una gran variedad de animales. La niña estaba emocionada viendo osos, tigres y una increíble zona de animales de granja donde podían interactuar con ellos. Como siempre, los animales son su debilidad…
Día 8: Viaje a Vilna (Lituania)
Mañana: Salida hacia Vilna
Hoy partimos hacia Vilna, la capital de Lituania. El viaje en coche dura unas 4 horas, pero nuevamente, hicimos un par de paradas para estirar las piernas y disfrutar de los paisajes.
Tarde: Paseo por Vilna
Una vez en Vilna, exploramos el casco antiguo. Visitamos la Catedral de Vilna y subimos a la torre de Gediminas, desde donde se tienen vistas panorámicas de la ciudad. Los niños se pueden divertir mucho corriendo por las amplias plazas y calles peatonales.
Noche: Cenamos en uno de los restaurantes de la Plaza de la Catedral, disfrutando de platos lituanos.
Día 9: Parque de Europa y Museo de las Ilusiones
Mañana: Parque de Europa
- Parque de Europa: Este parque al aire libre es un lugar único, lleno de esculturas modernas dispersas en un enorme espacio verde. Nos divertimos explorando las esculturas y jugando en los espacios abiertos.
Tarde: Museo de las Ilusiones
De vuelta en Vilna, visitamos el Museo de las Ilusiones, un lugar lleno de sorpresas visuales y juegos interactivos que a mi niña le fascinó. Pasó un buen rato sacando fotos divertidas y probando todas las ilusiones ópticas.
Noche:
Un paseo tranquilo por las calles iluminadas de Vilna y una cena en un restaurante familiar para terminar el día.
Día 10: Día Libre y Regreso a Casa
En nuestro último día, decidimos tomárnoslo con calma, dando un paseo por los parques de Vilna y disfrutando de los últimos momentos antes de regresar a casa. ¡Fue un viaje lleno de aventuras, cultura y momentos inolvidables en familia!